El estrés infantil clave en la salud física del adulto

•16 agosto 2010 • Dejar un comentario

El titulo lo tome exacto de la fuente de donde saque la información base :BBC.

Solo quiero recalcar la importancia de cuidar nuestros niños, la importancia de ofrecer una salud mental optima para nuestros niños.

No podemos olvidar que los niños son el PRESENTE y el futuro, nosotros los adultos, ya vivimos, es hora de dejar que ellos tengan una vida por la cual luchar.

Recordé “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartara de el”, creo que podríamos parafrasear como “Cuida e instruye al niño en su camino y aun cuando fuere viejo no se apartara de el”.

Anuncios

Mi carita

•8 agosto 2010 • Dejar un comentario

Esta cancion, se la enseñaron a los bebes, (entre ellos mi hija):

Mi carita, redondita.

Tiene ojos y nariz.

Una boca chiquitita, para hablar y sonreir.

Con  mis ojos, Veo todo.

Con mi nariz, hago hachis.

Con mi boca, alabo a Cristo.

Y soy un niño muy feliz.

Mi hija la puede cantar por horas. (aunque no la cante bien).

Una tortuguita

•21 julio 2010 • Dejar un comentario

Aca les va una de las canciones que cantan mis niños en la Iglesia:

Una tortuguita

Menea la cabeza

estira la patica

se saca la pereza

dice perezosa

me duela la cabeza

me duele la cintura

tengo ganas de dormir

esas son las trampas

que el diablo a ti te pone

para que no vayas a la casa del Señor.

Al mal tiempo buena cara

•6 junio 2010 • Dejar un comentario

Hace unos días conte sobre una situación que me afecta directamente, ver situación aquí.

Ya gracias a Dios, la crisis emocional fue superada.

Pero entre a una situación en la que entro a decirle a Dios directamente “tu tiempo y voluntad son perfectos, pero no siempre son de mi agrado”, y tal vez me digas “Hereje”, pero no es así.

Veras: hace mucho tiempo llevo pidiéndole varias cosas especificas a Dios, estas son:

  1. una casa propia
  2. un carro propio
  3. una moto ultimo modelo para mi esposa
  4. un negocio para mi esposa
  5. un negocio o empresa para mi, quiero ser autoempleador, y mas adelante un empresario.

¿y cual de todas he recibido?, ninguna.

Aun no es el tiempo de recibirlos, pero yo quiero recibirlos YA.

Me consuela el saber:

  1. Estas cosas os he hablado para que en Mí tengáis PAZ. En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, Yo he vencido al mundo.
  2. Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos ni vuestros caminos mis caminos

Tengo necesidades, pero el ya las venció, y tal vez yo quiera las cosas YA, pero no significa que lo mejor sea YA.

Jesus Pelea por mi

•5 junio 2010 • Dejar un comentario

Solo puedo decir, waw

La Palabra de Dios

•5 junio 2010 • 1 comentario

1. BASE BIBLICA:

“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová esta su delicia, y en su ley medita de día y de noche”

Salmos 1:1-2

2. QUE ES LA PALABRA DE DIOS:

Cuando nos referimos a la “Palabra de Dios”, nos podemos a referir a dos aspectos

  1. La palabra de Dios viviente, Cristo:

Apocalipsis 19:11-21, Juan 1, 1 Juan 1:1-4.

En estos tres textos Bíblicos podemos ver claramente como a Cristo se le llama “Verbo”.

Cristo, fue el cumplimiento vivo de la Palabra de Dios (Mateo 5:17, Lucas 18:31); así mismo podríamos pensar que en Cristo es en quien mas se nos ha dado a entender cuales son los deseos, pensamientos y palabras de Dios (1 Juan 1).

  1. El discurso de Dios:
    1. i.    Decretos de Dios:

Lo que Dios dice tiene tanto poder, que fácilmente puede cambiar la vida de todas las personas, fácilmente pueden convertirse de consejos, mandamientos a ORDENES o DECRETOS que no pueden ser abrogados, este es el caso de lo que vemos en Génesis 1, donde constantemente la Biblia nos dice “dijo Dios”, debemos entender que los decretos de Dios siempre serán buenos y perfectos, de hecho en el mismo Génesis 1 podemos encontrar como constantemente se nos dice “y vio Dios que era bueno”.

Aquí entra Cristo a Jugar de una manera grandiosa, no debemos olvidar que el es el verbo hecho carne, además parafraseando Hebreos 1:3 podemos leer “… nos ha hablado por el Hijo,… por quien así mismo hizo el universo;… y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder”.

  1. ii.    Comunicación personal entre Dios y el Hombre.

Dios habla directamente al hombre, sin necesidad de intermediarios, de hecho la palabra dice en Deuteronomio 6:6, “y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu Corazón”, Dios desde que nacemos, esta hablando en nuestro corazón, pero desafortunadamente no entendemos.

La Biblia esta repleta de experiencias de este aspecto, de hecho así fue escrita, Dios hablaba al hombre (a veces al corazón, a veces audiblemente), el hombre compartía esto con sus semejantes, permanecía en la tradición oral Judía, hasta que algún día era escrita en pergaminos.

  1. iii.    Discursos pronunciados por labios humanos.

Este es un aspecto que como Cristianos vivimos a diario, que una persona, un humano, hable a nuestros OIDOS a nombre de Dios, y es algo que se ha venido dando desde la época de los patriarcas, debemos entenderlo no como un capricho del pastor o de las autoridades eclesiásticas, es una promesa de Dios, en Deuteronomio 18:15 dice “Profeta en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantara Jehová tu Dios; a el oiréis”. Tenemos a los pastores en nuestra congregación, tenemos a los profetas escritos en la Biblia, incluso hermanos, e incluso inconversos (la palabra de Dios cuenta como de las piedras levantaría quien hable, y como la burra le dio una enseñanza a un profeta). Las palabras de Dios dadas a través de hombres se pueden considerar tan autoritativas y con tanto poder como las pronunciadas por el mismo Cristo, piense en las palabras dadas por Josué sobre una posible reconstrucción de Jericó, esa palabra se cumplió muchos años después de que Josué se había muerto.

  1. iv.    La Biblia: la llamamos la palabra de Dios porque básicamente es un compendio, de los 3 puntos anteriores, vamos a usar unos textos como explicación:

Dios escribió las tablas de la ley que Moisés enseño (Éxodo 31:18), Moisés escribió algunas cosas más que Dios le había dicho a el (Deuteronomio 31:9), de esa misma forma hizo Josué (Josué 24:26), otros autores escribieron y anexaron cosas por orden de Dios mismo, como Jeremías (Jeremías 30:2, y Jeremías 36:1-2). En estos textos podemos ver, la orden de Dios, como Dios hablo para un Hombre y como Dios hablo al pueblo a través de un hombre, y quedaron escritas.

Dios quería que estas palabras quedaran escritas, para que las generaciones futuras lo conocieran todo (Deuteronomio 6:7); para esto no podíamos depender de la tradición oral, ¿te imaginas que tu conocer de Dios dependiera de lo que tu papa sabe sobre Dios?

La palabra de Dios es vida para nosotros (Juan 5:24), sin importar si hablamos de Cristo o de lo que Dios habla para nosotros, solo hasta que Dios envía su palabra tomamos vida (Lucas 7:7).

Johannes Kepler

•4 junio 2010 • Dejar un comentario

Johannes Kepler (Weil der StadtAlemania27 de diciembre de 1571 – RatisbonaAlemania15 de noviembre de 1630), figura clave en la revolución científica, astrónomo y matemático alemán; fundamentalmente conocido por sus leyes sobre el movimiento de los planetas sobre su orbita alrededor del sol . Fue colaborador de Tycho Brahe, a quien sustituyó como matemático imperial de Rodolfo II.

En 1935 la UAI decidió en su honor llamarle «Kepler» a un astroblema lunar.

Kepler nació en el seno de una familia de religión protestante luterana, instalada en la ciudad de Weil der Stadt en Alemania (Baden-Wurtemberg). Su abuelo había sido el alcalde de la ciudad, pero cuando nació Kepler, la familia se encontraba en decadencia. Su padre, Heinrich Kepler, era mercenario en el ejército del Duque de Württemberg y, siempre en campaña, raramente estaba presente en su domicilio. Su madre, Catherine, que llevaba una casa de huéspedes, era una curandera y herbalista, que más tarde será acusada de brujería. Kepler, nacido prematuramente a los siete meses de embarazo ehipocondríaco de naturaleza endeble, sufrió toda su vida una salud frágil. A la edad de tres años, contrae la viruela, lo que, entre otras secuelas, debilitará su vista severamente. A pesar de su salud, fue un niño brillante que gustaba impresionar a los viajeros en el hospedaje de su madre con sus fenomenales facultades matemáticas.

Heinrich Kepler tuvo además otros dos hijos menores: Margarette, con la que Kepler se sentía muy próximo, y Christopher, que le fue siempre antipático. Del 1574 al 1576, vivió con su Heinrich – un epiléptico – en casa de sus abuelos mientras que su padre estaba en una campaña y su madre se había ido en su búsqueda.

Al regresar sus padres, Képler se traslada a Leonberg y entra en la escuela latina en 1577. Sus padres le hacen despertar el interés por la astronomía. Con cinco años, observó el cometa de 1577, comentando que su madre lo llevó a un lugar alto para verlo. Su padre le muestra a la edad de nueve años eleclipse de luna del 31 de enero de 1580, recordando que la Luna aparecía bastante roja. Kepler estudiará más tarde el fenómeno y lo explicará en una de sus obras de óptica. Su padre parte de nuevo para la guerra en 1589, desapareciendo para siempre.

Kepler termina su primer ciclo de tres años en 1583, retardado debido a su empleo como jornalero agrícola, entre nueve y once años. En 1584, entra en el Seminario protestante de Adelberg y dos años más tarde, al Seminario superior de Maulbronn.

Obtiene allí su diploma de fin de estudios y entra en 1589 en la universidad de Tubinga. Allí, comienza primeramente por estudiar la ética, la dialéctica, la retórica, griego, el hebreo, la astronomía y la física, y luego más tarde la teología y las ciencias humanas. Continúa allí con sus estudios después de obtener una maestría en 1591. Su profesor de matemáticas, el astrónomo Michael Maestlin, le enseñó el sistema heliocéntrico de Copérnico que se reservaba a los mejores estudiantes. Los otros estudiantes tomaban como cierto el sistema geocéntrico de Ptolomeo, que afirmaba que la Tierraestaba inmóvil y ocupaba el centro del Universo, y que el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas, giraban a su alrededor. Kepler se hizo así un copernicano convencido y mantuvo una relación muy estrecha con su profesor; no vaciló en pedirle ayuda o consejo para sus trabajos.

Mientras que Kepler planeaba hacerse ministro luterano, la escuela protestante de Graz busca a un profesor de matemáticas. Abandona entonces sus estudios en teología para tomar el puesto y deja Tubinga en 1594. En Graz, publica almanaques con predicciones astrológicas – que los realizaba – aunque el negaba algunos de sus preceptos. En la época, la distinción entre ciencia y creencia no estaba establecida todavía claramente y el movimiento de los astros, todavía bastante desconocido, estaba gobernado por leyes divinas.

Kepler estuvo casado dos veces. El primer matrimonio, de conveniencia, el 27 de abril de 1597 con Barbara Müller. En el año 1600, fue obligado a abandonar Austria cuando el archiduque Francisco Fernando promulgó un edicto contra los protestantes. En octubre de ese mismo año se trasladó a Praga, donde fue invitado por Tycho Brahe, quien había leído algunos trabajos de Kepler. Al año siguiente, Tycho Brahe falleció y Kepler lo sustituyó en el cargo de matemático imperial de Rodolfo II y trabajó frecuentemente como consejero astrológico.

En 1612 falleció su esposa Barbara Müller, al igual que dos de los cinco niños – de edades de apenas uno y dos meses – que habían tenido juntos. Este matrimonio, organizado por sus allegados, lo unió a una mujer “grasa y simple de espíritu”, con carácter execrable. Otro de sus hijos murió a la edad de siete años. Sólo su hija Susanne y su hijo Ludwig sobrevivirán. Al año siguiente, en Linz, se casó con Susanne Reuttinger con la que tuvo siete niños entre los que tres fallecerán muy temprano. Un matrimonio, esta vez, feliz.

En 1615, su madre, entonces a la edad de 68 años, es acusada de brujería. Kepler, persuadido de su inocencia, va a pasar seis años asegurando su defensa ante los tribunales y escribiendo numerosos alegatos. Debió, dos veces, regresar en Wurtemberg. Ella pasó un año encerrada en la torre de Güglingen a expensas de Kepler habiendo escapado por poco de la tortura. Finalmente, fue liberada el 28 de septiembre de 1621. Debilitada por los duros años de proceso y de encarcelamiento, muere seis meses más tarde.

Kepler muere en 1630 en Ratisbona, en Baviera, Alemania, a la edad de 59 años.

En 1632, durante la Guerra de los Treinta Años, el ejército sueco destruyó su tumba y se perdieron sus trabajos hasta el año 1773. Recuperados por Catalina II de Rusia, se encuentran actualmente en el Observatorio de Pulkovo en San Petersburgo, Rusia.